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| Vacuna contra el Mpox |
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| ¿Mascarilla obligatoria u opcional? |
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Cuidarnos no nos cuesta nada y puede evitar muchos problemas.
Mucho se escucha actualmente respecto a que ciertas frecuencias de sonido ayudan al cuerpo humano a sanar, ¿habías escuchado de ellas?
Aquí hay algunas de las frecuencias más comúnmente
mencionadas:
432 Hz: Esta frecuencia se cree que es la frecuencia natural
de la naturaleza y que tiene un efecto equilibrante y armonioso en el cuerpo y
la mente.
528 Hz: Se cree que esta frecuencia tiene propiedades
curativas y que puede ayudar a sanar ADN y a mejorar el sistema inmunológico.
110 Hz: Esta frecuencia se cree que ayuda a aliviar el dolor
y a reducir la inflamación.
126 Hz: Se cree que esta frecuencia ayuda a estimular la
producción de hormonas y a equilibrar el sistema endocrino.
Es importante tener en cuenta que la efectividad de estas frecuencias en la curación del cuerpo humano aún no ha sido comprobada por la ciencia y que la investigación en este ámbito sigue siendo limitada. Como siempre, es importante hablar con un profesional de la salud antes de utilizar cualquier tipo de terapia complementaria o alternativa.
¿Las utilizarías junto con el tratamiendo médico?
¡No puede ser!, ahora resulta que empieza a haber publicaciones donde hablan del tal Covid22, no acabamos de salir del Covid19 y ahora salen con esto. Dicen que al parecer se debe a mutaciones de las variantes BA.4 y BA.5 de Omicrón y que los síntomas varían respecto al Covid «original»:
Pero bueno, ¿que nos podíamos esperar si a la gente no le interesa cuidarse y mucho menos cuidar a los demás? Esperemos ahora que no mute en algo que sea más que peligroso, imaginen una nueva cepa que se «brinque» las defensas, muchas o pocas, que nos dan las vacunas de las cuales, al menos en México, aún no acaban de aplicar, ¡imaginen ese escenario en este momento!
Dado lo anterior, los invito a que nos sigamos cuidando para no darle oportunidad al SarsCov2 de volver a hacer de las suyas.
¡Vaya desmadre que me tocó! Se supone que me salgo un poco más tarde de la casa (que es su casa) para tratar de evitar el «gentío» en el metro o en el camión y así llegar más rápido y ¡zas!, como decía un amigo, «el bolón» de gente y pues, ni hablar, me tocó subirme así.
En estos tiempos me preocupa más el contagio que otra cosa, y se los comento porque ¡ah jijo!, me tocó algún/a pedorro/a que venía haciendo de las suyas y bueno, me di cuenta que la mascarilla o cubrebocas no sirve para evitar tales situaciones, ¡me venía ahogando y casi vomitando! y pues, con la pena, me dio el ataque de tos ¡ah, pero eso si!, hice la aclaración;
— «No crean que estoy enfermo, alguien se viene cagando y apesta bien gacho» fue lo que les dije.
Algunos se rieron, otros se hicieron los ofendidos y por ahí escuché un:
— «Pues si no te gusta, vete en taxi».
Y pues, entre pedos y hediondeces llegué a mi destino.
Siendo honestos, ¿Cuántos no hemos pasado por esta situación? Prestarle dinero a un familiar es una de las decisiones más difíciles que pode...